Zen

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El Zen no confunde la espiritualidad con pensar en Dios mientras pelas papas. La espiritualidad Zen es solo pelar las papas.

El Zen no puede ser experimentado a través de hacer algo o tratar de tener una comprensión de algo… pero tampoco se puede llegar a experimentar a través de no hacer nada, ni de no comprender nada. Hacer algo y no hacer nada, son ambos intentos de moverte de donde estás ahora, aquí mismo, en el presente. El Zen es un tipo de entendimiento que se alcanza únicamente a través de estar completamente aquí y no necesitas nada para estar completamente aquí.
Hacer algo o no hacer nada, ambos te alejan del instante presente inmediato.

No es fácil entender un lenguaje como este, para lograr comprender hay un solo requisito y ese es dejar de pensar. No digo esto con ánimos de ser anti intelectual, pero saben, si hablan todo el tiempo, nunca podrán escuchar lo que los otros tienen que decir y lo único que tendrán como tema de conversación es su propia conversación. Lo mismo es cierto de aquellos que piensan todo el tiempo. El diálogo constante de símbolos, imágenes, conversaciones y palabras adentro de sus cráneos. Si se dejan llevar por este parloteo interno, se darán cuenta que no tienen nada más en que pensar, excepto pensar. Deben parar de pensar para descubrir de que se trata realmente la vida y el momento en que dejen de pensar, entrarán en contacto inmediato con el mundo inexpresable ó mundo no verbal…aunque es muy difícil de explicar, ya que cualquier intento cae en el concepto y de lo que hablo no es un concepto. Cuando despiertas a ese mundo, te das cuenta que todas las diferencias entre yo y otros, vida y muerte, placer y dolor…todos son conceptos…no están realmente allí. No existen para nada en ese mundo. Si alguien te golpea fuertemente, realmente no duele… simplemente hay una experiencia, pero no la llamas dolor.

Entender el Zen significa seguir siendo un ser humano, con la diferencia de que en ese estado, no se siente temor de pasar por toda la experiencia humana, ni con todo el sufrimiento que esta implica. Un maestro Zen no va a dejar de sentir las emociones humanas, como el miedo. Puede llegar a sentir miedo de enfermarse, por ejemplo, pero a pesar de sentir miedo ante la enfermedad, no experimenta temor ni resistencia a sentir ese miedo.

Alan Watts

 

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